Justicia frena intento de apropiación de terrenos del Niño del Milagro tras 5 años de litigio

Durante más de cinco años, la fe católica en Ciudad Eten se vio ensombrecida por una disputa que trascendió lo espiritual para convertirse en un intrincado proceso judicial. Lo que inició como el sueño de un obispo, Robert Prevost Martínez -hoy Papa León XIV- de convertir a Eten en una “Ciudad Eucarística”, se encontró con una barrera inesperada: un Comité Multisectorial que, sin título de propiedad y bajo métodos cuestionables, pretendió adueñarse de los terrenos donde se erige la histórica capilla del Divino Niño del Milagro.

Esta semana se conoció la Resolución 043, fechada el 20 de mayo último y firmada por la jueza Ana Sofía Pérez Santa Cruz, del 5° Juzgado Civil, que archiva definitivamente la causa y remite al archivo central para su custodia. Tal disposición se da en base a la sentencia N° 096-2025 (Resolución N° 33 del 5 de septiembre de 2025), firmada por el juez del 4° Juzgado Especializado Civil de la Corte Superior de Lambayeque, Juan Francisco García Mayorga, que resolvió declarar infundada en todos sus extremos la demanda de prescripción adquisitiva interpuesta por el Comité Multisectorial de Ciudad Eten, representado por Ítalo Chafloc Neciosup contra el Obispado de Chiclayo, Gobierno Regional de Lambayeque, la Procuraduría pública del Gobierno Regional y el Ministerio de Cultura.

El 2018, monseñor Robert Prevost -hoy papa León XIV- calificó la acción del Comité Multisectorial como «una piedra en el zapato». No les importó. El 2021 iniciaron un juicio por prescripción de dominio, que hoy han perdido. FOTO DE PORTADA: Los terrenos de la capilla del Niño del Milagro de Ciudad Eten, no le pertenecen al Comité Multisectorial, de los que se quería apropiar. Lo decidió el Poder Judicial.

LA PIEDRA EN EL ZAPATO

A través del Portal de Noticias Mira Por Ellos y el semanario Expresión, informamos, en varias oportunidades, por lo que había pasado el actual papa León XIV. El comité multisectorial prácticamente impedía que Eten se convirtiera en Ciudad Eucarística, tal como se lo había propuesto el mismo Prevost cuando, siendo obispo de Chiclayo llevó hasta el Vaticano miles de testimonios de fe de este portento ocurrido en 1649.

Desde el 29 de mayo de 2025 se elaboraron una serie de artículos que titulamos: “El papa León XIV y su batalla por la fe en el Perú”:“Desde su llegada a Lambayeque, nuestro Santo Padre convirtió cada espina en un ‘regalo de fe’. Las incomprensiones y el persistente rechazo a la profunda labor evangelizadora del hoy Papa León XIV han fortalecido su espíritu, reafirmando que el verdadero camino misionero florece incluso en la adversidad. Robert Prevost nos enseña que cada golpe no es un fracaso, sino una oportunidad para sembrar con mayor ahínco la unidad y la comunión eucarística”.

Y remarcaba lo imperativo en que nuestras autoridades no solo miren, sino que “sintonicen con el dolor del Papa”, con la visión de un legado aún inconcluso. Es tiempo de un llamado contundente: ¡que los ideales de amor a la Eucaristía, tan vitales para León XIV, sean abrazados y defendidos con la misma pasión! Más allá de una “ruta turística”, debemos asegurar que su misión de fe, unidad y amor eucarístico no quede en el olvido, sino que se haga realidad”, decíamos.

Fuimos testigos de esas espinas desde el 2018. La mañana del 23 de julio, monseñor Robert ofició una misa en honor al Niño del Milagro, en la iglesia Santa María Magdalena en Ciudad Eten. Estuvimos en el oficio y grabamos su homilía en video, precisamente al lado de la imagen del Niño. “Este hermoso regalo de ese gran Dios que ha dado a Eten, es para vivir esa alegría, de estar unidos en la comunión de la iglesia con el Niño del Milagro, a quien celebramos hoy”, escuchamos.

Allí, monseñor Prevost recordó que ese año, en enero, comenzó con la visita del Papa Francisco al Perú y que entre las imágenes de la celebración estaba el Niño del Milagro. Aquí incidió: “No queremos ser fieles a una imagen. Queremos ser fieles a Jesucristo. Y esto es muy importante, porque no se pueden dividir las dos cosas. La imagen no es lo importante. Lo importante es Jesucristo”, afirmó.

En la misma homilía, el obispo de Chiclayo confesó: “Vengo con una tremenda piedra en el zapato. Y lo voy a mencionar porque un comité multisectorial (en Ciudad Eten), busca ser reemplazo de la iglesia. Si el comité ha dicho que quiere hablar con el obispo, pues aquí estoy; siempre hemos estado atentos a las necesidades del pueblo; buscando promover esa fidelidad con Jesucristo; entonces, si ellos manifiestan ese deseo de estar unidos con Jesucristo, no hay ninguna dificultad”.

En julio del 2018, monseñor Prevost fue hasta la capilla. La Multisectorial le negó el acceso y el diálogo.

Se refería a un comité creado el 15 de agosto de 1981 para trabajar con instituciones representativas de la localidad y con acciones que redunden en beneficio y desarrollo del distrito. En un primer momento, de acuerdo a los estatutos del comité, sus acciones no estaban orientadas a celebrar la feria en honor al Niño del Milagro. Las primeras directivas, contribuyeron al ornato y limpieza de la ciudad y a ejecutar obras, especialmente en instituciones educativas. Pero, con los años, los directivos mal orientaron esa finalidad; se apropiaron de la capilla y entablaron juicio al Municipio de Ciudad Eten, al Gobierno Regional, al Ministerio de Cultura y al Obispado de Chiclayo.

Ese día de 2018. Monseñor Prevost, con la dulzura que lo caracterizaba en sus conversaciones personales y especialmente en sus homilías, entonces alzó la voz, exigiendo a los fieles que abarrotaban la nave de la iglesia: ¡Hermanos, no se dejen engañar! Reiteró el regalo que se dio en Eten como signo de expresión de la verdadera presencia de Jesucristo en la eucaristía, cuando apareció el Niño. “Y Jesús vuelve a invitarnos a vivir este milagro todas las veces que participamos en la santa misa; pero no cualquier misa celebrada por falsos sacerdotes, porque allí no hay comunión. No lo olvidemos, busquemos encontrar a Cristo en esa comunión, que vivimos solo cuando estamos unidos alrededor de Él y no buscando otros fines, que pueden ser mundanos, lucrativos, de beneficios, etc., que no tienen nada que ver con Cristo en la iglesia”.

El entonces obispo de Chiclayo encontró a «falsos curas», oficiando misa en la capilla.

Fue una bomba. ¿Falsos sacerdotes? En efecto, terminada la misa, monseñor Prevost enrumbó a la capilla, al suroeste de Ciudad Eten, cerca de la playa, buscando al comité multisectorial que había reclamado su presencia. Pero ese mismo día, a esa misma hora, en la capilla acababa de terminar una misa con falsos sacerdotes, como el haitiano Dameus Vikese, quien años atrás había sido detenido en Ecuador por estafas relacionadas con falsos servicios religiosos y laborales.

Los directivos del comité multisectorial recibieron al obispo fuera de la capilla, con la puerta enrejada, cerrada con llave. Adentro permanecían varias personas y se divisaba una nueva imagen del Niño del Milagro que habían mandado confeccionar, pues la original se hallaba en la iglesia del parque principal luego que retornara de Trujillo bendecida por el Papa Francisco.

“La iglesia católica está abierta, no cerrada. Soy un servidor, nombrado por el Papa Francisco, el obispo de la iglesia católica en la Diócesis de Chiclayo, que viene a esta capilla y me cierran la puerta. Quiero que sepan que, sin autorización del obispado, no hay misa católica. ¡No se dejen engañar!”, manifestó Prevost a los directivos y a quienes se encontraban entre ellos.

Más adelante reiteró: “Es mi deber, como obispo de la Diócesis de Chiclayo, preocuparme por el culto católico. A mí me han entregado fotografías de supuestos sacerdotes”. El obispo pidió tomar nota de que había ido por una preocupación, por los fieles de la familia católica que pedían ver si se pueden dar garantías para celebrar la santa misa aquí; “pero me han cerrado las puertas con llave”. Monseñor Prevost se retiró hasta donde había estacionado su movilidad, brindando allí su manifestación a la policía.

Interesado en que Eten sea convierta en «Ciudad Eucarística», monseñor Prevost entregó al papa Francisco 20 mil testimonios de fe de los milagros del Divino Niño.

EL SANTUARIO DEL NIÑO

Hoy, este fallo, elimina el principal obstáculo legal que impedía la construcción del anhelado Santuario Divino Niño del Milagro Eucarístico en Ciudad Eten. Es una victoria para la devoción y abre definitivamente la luz para concretar el sueño impulsado por el Papa León XIV, quien siempre ha abogado por reconocer a Eten como una “Ciudad Eucarística” y el gran centro de peregrinación que merece.

El proyecto del santuario busca honrar el único Milagro Eucarístico reconocido del Perú, ocurrido hace 377 años. Fue en 1649 cuando, durante la exposición del Santísimo Sacramento en la Hostia Consagrada, se hicieron visibles, primero el rostro del Niño Jesús, y luego los tres corazones que simbolizan a la Santísima Trinidad. Esta manifestación de fe, conservada por siglos, fue fervientemente apoyada por el entonces obispo Robert Prevost, quien no solo impulsó el proceso de reconocimiento oficial del milagro ante el Vaticano, sino que también aseguró las 11 hectáreas necesarias para edificar un complejo que albergaría a millones de peregrinos, incluyendo la propia basílica y un futuro hospital.

El Santuario no solo será un monumento a la fe, sino un polo de turismo religioso y desarrollo para la región Lambayeque, perpetuando el legado del Papa León XIV y garantizando que la luz del Divino Niño del Milagro Eucarístico siga iluminando a generaciones venideras.

“Aparte del daño que el comité multisectorial de Ciudad Eten ha hecho a la fe católica, desde que se adueñó de la capilla del Niño del Milagro, impidió el ingreso del hoy Papa León XIV y contrató falsos sacerdotes para las misas, entablaron juicio contra quienes se oponían a su invasión, han sembrado grass y riegan una zona que podría destruir toda la estructura de adobe de la enterrada iglesia donde hace 376 años apareció el Niño Jesús en la hostia consagrada”, dijimos.

El área que estaba en disputa se encuentra cedida en uso a favor del Obispado de Chiclayo que, mediante Resolución Ministerial N° 796-86-ED el 30 de diciembre de1986, del Ministerio de Educación (antes de que existiera el Ministerio de Cultura, que recién inició actividades el 2010) y la Resolución Jefatural N° 509 del 1 de setiembre de 1988, emitida por el Instituto Nacional de Cultura, se establece declarar como monumento a la Iglesia del Milagro de Eten, en el distrito de Eten, Chiclayo, Lambayeque. “Con la cual, se puede corroborar de forma indubitable que nos encontramos ante un Patrimonio Cultural de la Nación de naturaleza religiosa, por lo que el destino y utilización que deberá otorgarle el Estado Peruano deberá estar dirigido a ser netamente a salvaguardar dicho patrimonio”, señalaba uno de los dispositivos judiciales.

Dentro del marco normativo de la Constitución Política del Perú, en el caso de los bienes culturales no descubiertos ubicados (…) en el territorio nacional, la propiedad de estos es del Estado, la que es inalienable e imprescriptible; “por lo que sus argumentos (del comité multisectorial), quedan desvirtuados para pretender la usucapión del predio.

Resolución 043, que archiva el caso de la demanda del Comité Multisectorial de Eten.

En el Informe N° 000110-2023-SD-PCICI-YRD/MC del 14 de septiembre del 2023 la Subdirección de Patrimonio Cultural e Industrias Culturales e Interculturalidad de la Dirección Desconcentrada de Lambayeque determinó que el área materia de prescripción se encuentra en superposición con patrimonio histórico inmueble de los restos de la arquitectura colonial denominada Iglesia del Milagro de Eten. En tal sentido, se determinó que la superposición entre el polígono del predio en consulta –el bien inmueble sub litis– y la aplicación web de Google Earth, se registró una superposición total del bien inmueble materia de prescripción con la denominada Iglesia del Milagro de Eten. En consecuencia, por tratarse de un bien inmueble integrante del patrimonio cultural de la Nación, le asiste el atributo de imprescriptibilidad previsto en la Ley General de Patrimonio Cultural de la Nación – Ley N° 28296. (Texto y fotos: Larcery Díaz Suárez. Director del portal de noticias Mira Por Ellos.)