Propietarios del centro comercial Boulevard de Chiclayo piden paralizar obras. Se habrían vendido áreas comunes en forma indebida

La Asociación de propietarios unidos por el Boulevard, ha solicitado la inmediata intervención de las autoridades municipales y judiciales de Chiclayo, para que se paralice la obra denominada “Ampliación de construcción de Cisternas en el Centro Comercial Boulevard”. En tal sentido, se han dirigido a la municipalidad provincial y al Poder Judicial; en este último interponiendo demanda de interdicto de recobrar de áreas comunes afectadas en ese establecimiento comercial.

El pedido, planteado al alcalde Marco Gasco Arrobas y al juez del Segundo Juzgado Especializado en lo Civil, por el presidente de esa organización, Orlando Garay Farro, se basa en “la vulneración al principio del debido procedimiento, presunta falsa declaración jurada y falta de legitimidad para obrar del presidente de la junta de propietarios del centro comercial Boulevard, Juan Carlos Colona Sánchez”.

Todo comenzó cuando Caja Trujillo ofrece en subasta la futura ampliación «B» con 2,334.83 m2 y luego vende a la clínica Auna, de Chiclayo la ampliación del sector «B» con 2,596.59 m2; es decir, 61.7 m2 demás. Aquí está la respuesta a todo. Como figura en la escritura, le vendieron con todo rampa, pozos de agua, cuatro cisternas y un cuarto de residuos sólidos y áreas de evacuación con salida a la calle Gloria que, como áreas comunes, les pertenecen a todos los propietarios.

En tal sentido, los propietarios han demandado, a través de un interdicto, para recobrar todos estos espacios; pero la empresa Auna exige a Caja Trujillo reubicar las cisternas y demás por cuanto, alega, es propiedad privada. Así, Caja Trujillo inicia a ocultas el trámite de reubicación, usando para ello la alameda II que es zona común. Lo que es peor, ha iniciado la obra no para darles las 4 cisternas a los propietarios, sino 3, quitándoles una cisterna que es para el sistema contra incendio. Encima, estas 3 cisternas tienen menos metros cúbicos.

Según la denuncia de los propietarios, el expresidente de la junta, gerente de Caja Trujillo, Juan Carlos Colona, inició el trámite de licencia el año 2019, no teniendo facultades porque carecía de poder vigente y aun así presentó falsa declaración jurada, además de firmar en todo el expediente técnico, donde señala que Auna ha comprado la ampliación. 

Hasta ahí los propietarios no sabían nada y recién a fines del 2021 se les obliga a asistir a una sesión virtual. Muchos propietarios estaban con deuda por pandemia y no los dejaban participar y someten a votación aparente donde, como la Clínica Auna es la accionista mayoritaria, con tres personas más autorizan la reubicación. Los propietarios se opusieron; por lo que fueron denunciados por coacción. El caso fue archivado y luego los propietarios denunciaron por usurpación.

El hecho, según indican, es que Caja Trujillo, basándose en su posición dominante, ha venido vendiendo patio de comida, patio de juegos, azotea, áreas comunes y cada vez se pierden más áreas. “Pero ahora nos encontramos en peligro porque hemos perdido una cisterna contra incendios y se sacaron las puertas corta fuegos y se han cerrado las áreas de evacuación con salida a la calle Gloria”. 

EN LA MPCH

Según Garay Farro, con fecha 23 de mayo de 2022, solicitó al MPCH la nulidad de la Resolución de Licencia de Edificación N° 342-2019, “por ser nulo de pleno derecho, por contravenir la constitución Política del Estado, artículo 70° la inviolabilidad del Derecho de propiedad, y el principio de legalidad contenido en el artículo IV numeral 1.1. de la Ley N° 27444”. Se pregunta: ¿siendo la licencia de construcción el documento que acredita que los planos del proyecto han sido revisados por profesionales calificados, que se cumple con las normas vigentes y el Reglamento Nacional de Edificaciones, cómo es posible que no se hayan subsanado oportunamente las observaciones señaladas el 29 de abril del 2019, en la que textualmente dice: “Falta firma del propietario”?

“Si bien el presidente de la junta de propietarios nos representa, la junta somos todos los que siendo dueños de la propiedad exclusiva, también tenemos acciones y derechos como copropietarios de las áreas comunes, donde se ha autorizado la construcción de tres cisternas, no siendo una ampliación de construcción como se ha denominado, puesto que para abastecer ahora a todo el centro comercial Boulevard solo vamos a contar con dos cisternas para consumo humano y una para abastecer el sistema contra incendios; es decir, que de las cuatro cisternas que bajo un estudio técnico se construyeron para todo el centro comercial, ahora resulta que solo se construirá tres, las que no serían suficientes teniendo tres pisos el centro comercial y como un área de 4,608.73m2, poniéndonos en riesgo inminente; aunado a este hecho, la falta de  puertas corta fuego y el recorte de las áreas de evacuación”.

Orlando Garay aclara que su accionar como propietarios del centro comercial Boulevard no es un mero capricho, sino hacer valer su derecho, “no solo porque las áreas comunes les pertenecen a todos los propietarios y por ello pagamos el mantenimiento de dichas áreas, sino porque estaríamos poniendo en riesgo nuestra integridad física y nuestro patrimonio”. La abogada Silvia Lucila Delgado Martínez con registro ICAL N° 4403, representa a los propietarios, para realizar cualquier trámite e interponer los recursos administrativos correspondientes.

ANTE EL JUZGADO

En cuanto al pedido planteado ante el Poder Judicial, el interdicto solicita se disponga de manera inmediata la restitución de la posesión de las áreas comunes afectadas por los demandados de manera arbitraria e ilegal, como consecuencia de una compra venta de un terreno o área a favor de Auna-Oncosalud SA, pero que de manera ilegal han incluido ilegalmente parte de las “áreas comunes” de las que han sido despojados arbitraria e ilícitamente.

Entre estas están las cisternas con motobombas, el segundo pozo, el pasadizo de evacuación y primer pozo de agua; el pasadizo de evacuación general y primera cisterna; el cuarto de residuos sólidos, la rampa general de acceso e ingreso al centro comercial; la rampa colindante; todas forman parte del área común y esta colindante al colegio Karl Weiss; y la puerta de salida con la calle Gloria y pared colindante con el Karl Weiss.

PROBLEMA QUE SE ARRASTRA

Ante la Fiscalía, Orlando Garay narró que el 17 de junio de 2021, él, junto con otros propietarios se acercaron a la Alameda 2 del Centro Comercial Boulevard, porque los señores de Caja Trujillo y el administrador Javier Sosa Cornejo intentaron despojarlos de sus áreas comunes. “Este es un problema que se viene suscitando desde hace tres años aproximadamente, en el cual los señores de Caja Trujillo venden un área denominada sector B o ampliación B, yo cuento con el documento de la subasta pública realizada por la Caja Trujillo en julio de 2018, donde se precisa que la ampliación B era de 2,322 metros cuadrados aproximadamente, pero me doy con la sorpresa de que, en diciembre de 2018, en el documento de compraventa que se realiza a favor de OncoSalud el área es de 2596.59 metros cuadrados. Eso quiere decir que Caja Trujillo de manera irresponsable vendió un área mayor a la que les pertenecía, incluyendo en esa área excedente nuestras áreas comunes”, narró. (Fotos tomadas de internet).

Informe periodístico publicado en el semanario Expresión, de Chiclayo.

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