El Colegio de Periodistas de Lambayeque dio un nuevo paso en el fortalecimiento de su institucionalidad al aprobar, por unanimidad, el informe de gestión correspondiente al período enero-agosto del Consejo Directivo que encabeza el decano Larcery Díaz Suárez, en una asamblea que permitió evaluar los avances alcanzados y los desafíos que comprometen no solo a la orden regional, sino al ejercicio del periodismo y la comunicación en el país.

Gestión del Consejo Directivo del Colegio de Periodistas de Lambayeque. aprobada por unanimidad.
La aprobación del informe constituye, además, un mensaje sobre la responsabilidad que asumen quienes tienen la tarea de conducir instituciones representativas de los periodistas. Una gestión gremial, más allá de administrar recursos o cumplir actividades protocolares, implica recuperar la institucionalidad, defender la dignidad profesional, promover la capacitación, velar por la ética y generar condiciones para que periodistas y comunicadores ejerzan su labor con libertad y responsabilidad.
Entre los principales avances expuestos ante la asamblea figura el ordenamiento de la situación registral del Colegio ante la SUNARP, aspecto considerado fundamental para consolidar jurídicamente la representación institucional. A ello se suma la puesta en funcionamiento de una nueva página web, concebida como una herramienta de comunicación moderna y de mayor nivel, acorde con las exigencias actuales de transparencia, información y presencia digital de una institución profesional.
Otro de los asuntos abordados fue el tratamiento de la deuda histórica existente con el Servicio de Administración Tributaria de Chiclayo (SATCH), problemática que forma parte del proceso de saneamiento y ordenamiento que viene impulsando la actual administración.

El presidente del Tribunal de Honor, José Torres Vera, informó detalles de la sanción por 12 meses de un colegiado, ratificada por el Tribunal de Honor Nacional.
LA ÉTICA COMO EJE DE LA PROFESIÓN
Uno de los momentos centrales de la asamblea estuvo relacionado con la actuación del Tribunal de Honor, cuyo presidente, José Alejandro Torres, informó sobre el procedimiento que concluyó con la suspensión por 12 meses de un colegiado.
El caso permitió colocar nuevamente en el centro del debate una obligación que alcanza a todos los periodistas y comunicadores: la defensa de la ética profesional.
En tiempos en los que la información circula a gran velocidad y las redes sociales han convertido a numerosas personas en generadoras y difusoras de contenidos, el ejercicio profesional del periodismo demanda mayores niveles de responsabilidad. La credibilidad no puede ser entendida como un atributo automático de quien posee una cámara, un micrófono, una plataforma digital o una cuenta con numerosos seguidores.
La credibilidad se construye con veracidad, independencia, responsabilidad, respeto por la dignidad de las personas y compromiso con la verdad. Y cuando un profesional vulnera los principios que sustentan la actividad periodística, no solamente compromete su propia reputación, sino que contribuye a deteriorar la confianza de la ciudadanía en todo el gremio.
Por ello, el trabajo de los tribunales de honor adquiere especial relevancia. No se trata únicamente de sancionar conductas que contravienen las normas profesionales, sino de recordar que la colegiatura también implica asumir deberes frente a la sociedad.

Decano, Larcery Díaz Suárez.
TAREA QUE TRASCIENDE A LAMBAYEQUE
La experiencia del Colegio de Periodistas de Lambayeque plantea una reflexión que compromete a las instituciones periodísticas de todo el país: dirigir una organización profesional supone asumir una responsabilidad que va mucho más allá de ocupar un cargo directivo.
Los dirigentes tienen el deber de recibir las instituciones en las condiciones en que se encuentran, identificar sus problemas, ordenar aquello que sea necesario y dejar bases sólidas para las siguientes generaciones.
En ese sentido, la actual gestión lambayecana ha planteado como uno de sus objetivos recuperar y fortalecer la institución mediante acciones concretas, al mismo tiempo que promueve iniciativas orientadas a la integración y reconocimiento de sus miembros.
Entre los proyectos en marcha destaca el Concurso Nacional de Periodismo “Nicanor de la Fuente Sifuentes, Nixa”, iniciativa que busca poner en valor la producción periodística y mantener vigente el legado de uno de los grandes referentes de las letras y el periodismo lambayecano.
La apuesta por este tipo de actividades resulta particularmente significativa en una época en la que el periodismo enfrenta nuevos desafíos derivados de la transformación tecnológica, la inteligencia artificial, la desinformación y la proliferación de contenidos sin verificación.

El decano reconoció la labor de los integrantes de su consejo directivo.
RENDICIÓN DE CUENTAS
La aprobación unánime del informe de gestión enero-agosto adquiere especial significado porque reafirma otro principio que debería ser transversal en las instituciones profesionales: quienes asumen responsabilidades directivas deben estar dispuestos a informar de sus actos y someter su gestión al escrutinio de sus propios miembros.
La rendición de cuentas no debe entenderse únicamente como una obligación administrativa. Es también una expresión de respeto hacia los colegiados y una forma de fortalecer la confianza institucional. En esa perspectiva, el Colegio de Periodistas de Lambayeque busca proyectar una gestión en la que la institucionalidad, la transparencia, la ética y la defensa de la profesión constituyan elementos inseparables.
El decano Larcery Díaz Suárez expresó su reconocimiento a los integrantes del Consejo Directivo por el acompañamiento brindado durante estos meses y destacó que los resultados alcanzados son producto de un trabajo colectivo. Integran el Consejo Directivo Alex Cárpena, María Edith Morales, Javier Onofre, Carmen Tapia, Cecilia Vidaurre, Juan Pablo Pomares, Fernanda Niquén, Karen Chávez, Angélica María Castañeda y Máximo Mucha.
El reconocimiento recibido recientemente de parte de los comunicadores lambayecanos constituye, para la gestión, un estímulo para continuar trabajando; pero también representa una mayor responsabilidad.
Porque, finalmente, conducir un colegio profesional de periodistas no consiste solamente en administrar una institución: significa defender una profesión indispensable para la democracia. Y esa defensa comienza por quienes ejercen el periodismo, pero también por quienes tienen la responsabilidad de conducir sus organizaciones, preservar su institucionalidad y exigir que la ética siga siendo el principal patrimonio de la profesión.

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