La reconocida Google Trainer Paola Paico Villanueva desmitificó el rol de la IA, advirtió sobre los peligros de las “alucinaciones” informativas y destacó que la tecnología debe ser un copiloto y nunca un sustituto del criterio humano. Paico Villanueva -una de las siete personas más influyentes en innovación tecnológica en el Perú y finalista de los premios Women In Tech Latam- abordó con rigurosidad y dinamismo el impacto transformador que la IA ejerce sobre los medios de comunicación contemporáneos.

La especialista hizo hincapié en que, a pesar de los acelerados avances tecnológicos, el ser humano debe permanecer firmemente en el centro del desarrollo profesional. “No venimos a colocar la tecnología por encima de ninguna profesión y mucho menos de la inteligencia humana”, enfatizó Paico, Explicó que, lejos de temer un reemplazo laboral masivo, los comunicadores deben entender que la inteligencia artificial actúa fundamentalmente como un asistente avanzado. Su propósito central es absorber la carga operativa y repetitiva del trabajo diario, permitiendo que el periodista destine mayor tiempo y rigor a la investigación de profundidad.
Durante la clase, Paico planteó una interrogante reflexiva a la audiencia sobre cuándo se usó por primera vez el término “inteligencia artificial”. Tras diversas respuestas del público, recordó que el hito se remonta a 1956, gracias al profesor John McCarthy. El investigador descubrió que los caminos y conexiones de las neuronas que generan circuitos en el cerebro humano podían ser simulados matemáticamente en una máquina. Por ello, herramientas actuales como ChatGPT, Gemini o Claude no son propiamente inteligencias artificiales autónomas, sino chatbots de IA entrenados para replicar nuestro lenguaje natural a partir de bases de datos estadísticas.
Uno de los momentos más reveladores de la Master Class se centró en los riesgos técnicos que enfrentan los comunicadores al utilizar estas herramientas sin la debida fiscalización ética. La expositora expuso dos premisas críticas para evaluar el comportamiento de los modelos de lenguaje: El mito del “No lo sé”: Si se le solicita a una IA un dato específico inexistente en su base (como una cifra exacta sobre la ejecución presupuestal de la región Lambayeque), contrariamente a lo que muchos suponen, la máquina no responderá modestamente que lo desconoce el 100% de las veces, sino que intentará formular una respuesta a toda costa.


El auditorio del Colegio de Periodistas de Lambayeque fue escenario de una de las citas académicas más relevantes para la prensa norteña en los últimos tiempos, en el marco del 44° aniversario de fundación de la institución. La Master Class fue sobre “Uso de la IA para nuevas narrativas y formatos periodísticos y de comunicación”.
El fenómeno de la Alucinación: Este concepto describe cuando la IA emite una respuesta falsa presentándola como verdadera e incluso inventando fuentes bibliográficas para sostenerla. La ponente advirtió que la IA carece de emociones, criterio propio, sentido del olfato periodístico o capacidad de percibir la realidad física (como distinguir un aroma o un sabor), operando meramente sobre probabilidades estadísticas.
Para ilustrar la magnitud del peligro, Paico compartió una anécdota personal sobre cómo generó mediante IA una imagen hiperrealista de sí misma tomándose un selfie en el frontis de Google de Mountain View, un lugar que jamás ha visitado físicamente. Esto dejó en evidencia la facilidad con la que un profesional desatento puede caer en la trampa de las fake news o noticias falsas si no ejerce un control estricto de verificación.
El arte de “frontear”
“Frontear a la IA” suele usarse coloquialmente para referirse a la acción de desafiarla, corregirla o intentar demostrar que eres más inteligente o creativo que ella. Por ejemplo: “Le pedí un código a la IA, me dio uno incorrecto y me tocó frontearla corrigiéndola yo mismo”
Para potenciar el trabajo periodístico, la expositora desglosó la metodología indispensable para interactuar de forma óptima con los asistentes virtuales mediante la construcción de instrucciones precisas o prompts especialmente estructurados.
Asimismo, se presentaron herramientas de acceso gratuito disponibles para los comunicadores desde sus dispositivos móviles, tales como Google Gemini y su innovadora función Gemini Notebook, la cual permite subir hasta 50 fuentes documentales (PDFs, grabaciones de audio de conferencias de prensa, videos de YouTube o sitios web) para chatear directamente con los textos, obtener resúmenes automáticos y generar infografías sin riesgo de alucinación fuera de las fuentes provistas. “La inteligencia artificial da velocidad, pero el periodista da veracidad. La IA puede entregar un prototipo en segundos, pero el sello ético, la voz narrativa y el juicio crítico pertenecen indiscutiblemente al ser humano”, remarcó la especialista de Google.

La Master Class en el Colegio de Periodistas dejó un mensaje claro y aleccionador para el gremio: la inteligencia artificial no representa el fin del periodismo tradicional, sino una oportunidad histórica de evolución profesional. El verdadero peligro no radica en que la tecnología reemplace a los comunicadores, sino en que un periodista que utiliza IA sea desplazado por otro que sí domina y sabe exprimir estratégicamente estas herramientas.
El reto actual exige trascender el miedo infundado y asumir una postura de liderazgo ético. Al integrar la potencia analítica de los algoritmos con el rigor, la verificación de fuentes y la sensibilidad humana, los hombres y mujeres de prensa pueden rediseñar un periodismo de profundidad más ágil, veraz y conectado con las demandas de la sociedad moderna. Previa a su presentación, ofrecida por el director de Asuntos Profesionales, Juan Pablo Pomares Villegas, el decano, Larcery Díaz Suárez, dio la bienvenida a la expositora de quien, dijo, había prometido su presencia en enero último, durante su mensaje de asunción del cargo.

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