El reconocido poeta, escritor, decimista y declamador Hildebrando “Brando” Briones Vela, le ha creado una décima al libro “Alma Lambayecana”, una colección inédita, que contiene más de 300 fotografías de lugares y costumbres; religión y arqueología; trabajo, educación y deportes; balnearios e inundaciones; personajes varios de toda la región Lambayeque, de los últimos 50 años del siglo pasado.

“Brando” Briones, uno de los pocos grandes decimistas que quedan en el país, natural de Zaña, tiene en su haber una serie de libros de poesía, que dicen de su vasta experiencia literaria, su don de creatividad y su bien hilvanada pluma, sobre temas diversos que se registran en nuestro medio y el país.
El poeta nunca ha dejado de rendir homenaje a su tierra, a su sangre y a su “coló”. En cada uno de sus decimarios, desde el primero al más reciente y en la mayoría de sus quinientas décimas, le brota la querencia al lugar en donde nació y creció: “Quiero a mi pueblo de Zaña/ como quiero al Dios del cielo/ al entorno de mi suelo/ con su río que lo baña…”, dice en su libro África zañera”.
Es así que, al revisar el libro “Alma Lambayecana”, producido por el escritor y periodista Larcery Díaz Suárez, su inspiración lo llevó a rendir homenaje a los hermanos Quiroga y a las fotografías que allí aparecen, sobre diversos aspectos del acontecer lambayecano en sus diversos distritos.

Según el periodista Larcery Díaz, este libro forma parte de un proyecto destinado a rescatar la identidad e historia de Lambayeque a través de imágenes artístico-periodísticas de hace 50 años, en blanco y negro (por años en negativos de 35mm o 126mm), captadas por los fotoperiodistas Quiroga Ramos. Un breve texto que las acompaña, pretende reflejar el conocimiento y reconocimiento de esta historia.
La idea se concretiza tras ganar el Concurso Estímulos Económicos para la Cultura 2021 Perú, del Ministerio de Cultura.
Allí, Larcery Díaz recuerda que conoció a los Quiroga desde que ingresó al periodismo. Ellos ya llevaban una vasta experiencia en esta profesión, que iniciaron desde los 15 y 17 años de edad, respectivamente, en Chiclayo, en que vinieron de Piura a buscar mejores destinos. Se hicieron de cámaras fotográficas y desarrollaron su labor, hasta convertirse en reporteros de varios medios e incluso dirigentes periodísticos. “Durante años acompañé a Teófilo en la cobertura periodística desde América TV, Canal 4 de Chiclayo. Hacía fotos de los sucesos del día, que salían al aire en el ‘Telediario’ que dirigí por veinte años. En los años setenta del siglo XX, aún no existía el video y la imagen estática cubría ese espacio. Sobre lo que se observaba en la pantalla, el narrador refería el hecho noticioso. Con Humberto también compartí trabajos periodísticos y amistad. Su fama trascendió en la voz de ese también ilustre radioperiodista Hubert Limo Mendoza, que lanzó el slogan: ¿Quién no conoce a Quiroga?”.







Para este el libro «Alma Lambayecana», se seleccionaron los mejores negativos de fotografías en blanco y negro, que se escanearon, convirtieron en positivo, retocaron y analizaron para los textos de cada imagen.
DÉCIMA DEDICADA AL LIBRO “ALMA LAMBAYECANA”
Es Alma Lambayecana
la cadena o la soga,
donde el Estudio Quiroga
fotógrafos de alta gama
nos recrean con su sana
manera de ver Chiclayo
tanto a pie como a caballo
años de fotografía
un libro que hoy en día
SE OJEA DE JUNIO A MAYO.
Nos recuerdan el pasado
de hace cincuenta años,
los triunfos y hasta los daños
que Chiclayo ha soportado,
muy bien documentados
con las fotos del momento,
catedrales, monumentos,
muchos sitios que no existen,
y que el tiempo se resiste
OLVIDAR LOS SENTIMIENTOS.
Nos muestran la Catedral,
junto al Hotel Royal,
ahí el Banco Popular,
el Club de la Unión está
en su momento inicial,
el Balneario de Pimentel,
la Caleta de Santa Rosa,
todo en la foto retoza
la cholita más hermosa
EN LA FOTO, EN EL PAPEL.
Ahí está la PERULAC,
fábrica de productos lácteos,
las Escuelas con sus patios
de puro adobe y de quincha,
Mórrope con su chicha
lo mismo que Monsefú,
pueblos cholos del Perú
que muestran su tradiciones
Limberg les da sus razones
CON SU ARTÍSTICO FEXTICUM.
Túcume con sus Pirámides
señales de un gran pasado,
se niega a ser olvidado
porque se mantiene ecuánime,
Ferreñafe que es unánime
con su fe a Santa Lucía
décimas que día a día
le cantan al Creador
con su chisco silbador
Y SU INFINITA ALEGRÍA.
También nos habla del tren,
ese que cargaba azúcar,
que compartía la ruta
con Eten y Pimentel
qué bonito tiempo aquél
es una historia pasada,
de eso no tenemos nada,
ni el azúcar ni el tren
hasta se han ido también
LAS GAVIOTAS EN BANDADA.
Nos habla de la Parada
que ahí en la calle Las Latas,
vendían cosas baratas
la gente se amontonaba,
un cuy o una vaca compraban
de todo para escoger
también vendían placer,
ahí en siete de enero,
esos tiempos ya se fueron,
Y JAMÁS PODRÁN VOLVER.
También nos recrea Zaña
con sus ruinas coloniales,
sus potajes, sus tamales,
su culinaria tamaña,
su folclor jamás se empaña
igual que los morropanos
con telares en la mano,
y con sus minas de yeso,
su chicha es el aderezo
Y SU FE DE BUEN CRISTIANO.
Muchas gracias Don Humberto,
y Don Teófilo Quiroga,
por esos años de Gloria
que tiene ese libro abierto,
sé que llegará a buen puerto,
pues Larcery Diaz Suárez
con sus grandes avatares
hizo posible este anhelo,
que al chiclayano abuelo
LE RECREA SUS ANDARES
Hildebrando Briones Vela
…
N. de R.- El libro “Alma Lambayecana”, puede ser adquirido enviando un mensaje de WSP al celular 979 458 043.
Más información sobre el libro y las fotografías, pueden verlo en ESTE ENLACE.



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