
“Este 20 de enero recordamos el encuentro del Divino Niño del Milagro Eucarístico con el Papa Francisco, con muchas ganas de trabajar y amar más a la Eucaristía. Y hoy, más que nunca, tener presente lo que el Sumo Pontífice dijo entonces: ‘No nos dejemos robar la esperanza’”, señaló Padre Eleuterio “Lute” Vásquez Gonzales al rememorar que un 20 de enero de hace tres años, más de 20 mil lambayecanos viajaron a Huanchaco para ver al Papa Francisco y Ciudad Eten estuvo presente con su Niño del Milagro.
Padre Lute cuenta con emoción que gran cantidad de gente recibió al Niño del Milagro y le demostraba su devoción. “Estuvimos toda la noche previa a la misa en Huanchaco y ni la lluvia opacó las ganas de cantar y orar. Allí resplandeciente lucía nuestro Niño del Milagro a quienes muchos conocían por primera vez y desde entonces seguimos trabajando para que muy pronto se reconozca el milagro y el Perú pueda tener en Eten a su Ciudad Eucarística”, refiere.
Ciudad Eten, se ubica a 20 kilómetros al nor oeste de Chiclayo, y fue allí donde el 2 de junio de 1649 -mientras se celebraba la víspera de la Fiesta de Corpus Christi- apareció por primera vez en la hostia consagrada el Niño Jesús con cabello rubio, vestido con una túnica granate. Una segunda aparición ocurrió el 22 de julio, del mismo año, durante la misa oficiada en honor a la patrona de Ciudad Eten, Santa María Magdalena. Esta vez el Niño Jesús vestía una túnica morada y luego la visión se transformó en tres corazones entrelazados entre sí. La interpretación dada a esta última aparición fue que simbolizan el amor del Padre con su Hijo, bajo la inspiración del Espíritu Santo.
Un milagro eucarístico es una intervención prodigiosa de Dios que busca confirmar la fe en la presencia real del Cuerpo y la Sangre del Cristo en la Eucaristía. La divina aparición ocurrida en el Perú, es la primera y única -con la presencia de Jesús hecho niño- ocurrida en el continente americano. Otras apariciones –pero sin la presencia de Jesús- ocurrieron en México, Venezuela, Colombia y Argentina.
El sacerdote de Ciudad Eten, Padre Lute, afirma que en este milagro tenemos “un pequeño gigante para el desarrollo del turismo religioso en el Perú”.

Deja un comentario