Para vivir no hay que hacerse bolas

Este dicho de nuestros abuelos de que para vivir no hay que hacerse bolas, cae al pelo en este caso. No es suficiente encontrar a la persona adecuada. Nosotros debemos ser la persona adecuada.

En estos tiempos de pandemia, Ricardo se gana el sustento diario, igual que el equilibrio en la vida, nos cuenta. No se debe pedir, se debe trabajar todos los días, afirma, mientras espera que cambien las luces del semáforo para seguir con su chamba de todos los días.

Texto y fotos del fotoperiodista Luis Rodríguez Sánchez.